El 22 de septiembre de 2026, los gobiernos de la UE hicieron dos cosas a la vez.
Prorrogaron la lista principal de personas y entidades sancionadas por socavar la integridad territorial de Ucrania. La prórroga es de 36 meses, hasta el 22 de septiembre de 2029. Las crónicas sitúan la lista restante en torno a 3.000 nombres. Hasta ahora, esa lista se renovaba cada seis meses.
También decidieron no renovar las inscripciones de Alisher Usmanov y Mijaíl Fridman. La congelación de bienes y la prohibición de viajar ligadas a esos nombres caen a escala de la UE.
Los dos hechos son ciertos. Usar solo el segundo para decir que «la UE se ablandó con Rusia» deja fuera la decisión que mantiene miles de otras inscripciones durante tres años.
Estado de los hechos: Comprobado el 24 de septiembre de 2026. La prórroga de 36 meses y las bajas de Usmanov y Fridman se relatan a partir de la decisión del Consejo del 22 de septiembre. Letonia y Estonia han dicho que estudiarán medidas nacionales. Esos expedientes nacionales no estaban cerrados al publicar. Otras sanciones europeas, sobre energía, finanzas y tecnología, van por otros relojes jurídicos.
Qué decidió el Consejo
La lista en cuestión es el régimen de personas y entidades por acciones que socavan o amenazan la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania. Es la lista de prohibición de entrada y congelación de bienes, no toda la arquitectura de sanciones.
Agence Europe informó de que los Estados miembros acordaron el 22 de septiembre retirar a Usmanov y Fridman de esa lista y prorrogar el régimen 36 meses, hasta el 22 de septiembre de 2029. Reuters relató el mismo trueque: quitar a los dos milmillonarios y renovar las restantes unas 3.000 inscripciones por tres años.
En la misma revisión, el Consejo no renovó a tres personas y una entidad, y retiró a tres fallecidos. TASS citó a la institución sobre esas bajas más silenciosas. Es administración, no la pelea política.
La presidencia irlandesa, según Agence Europe, habló de un compromiso difícil. La palabra es la correcta. Este tipo de sanciones exige unanimidad. Una capital puede tomar de rehén toda la renovación.
Por qué dos nombres fueron el precio de una lista de tres años
Reuters informó de que Francia presionó para sacar a Usmanov, con un encuadre de seguridad nacional, y de que Luxemburgo era la capital más asociada al caso Fridman y al litigio en torno a ese expediente. Son posiciones diplomáticas relatadas, no fallos de un tribunal en este artículo.
Letonia se resistió. Agence Europe dice que se opuso en público al compromiso durante un procedimiento escrito y luego pasó a una abstención constructiva para dejar pasar la decisión. Letonia también dijo que tomaría medidas nacionales contra los dos hombres.
Esa secuencia explica la forma del acuerdo. Las capitales que querían los dos nombres fuera no podían llegar ahí sin un sí, o al menos una abstención, de todos los demás. Las capitales que querían mantener los dos nombres no podían bloquear la baja sin arriesgar también la gran renovación. La prórroga de tres años fue la contraprestación. Un reloj más largo significa menos de estas tomas de rehenes en el siguiente ciclo de seis meses.
Ucrania llamó vergonzosa la baja. Gobiernos bálticos criticaron la señal. Esas reacciones forman parte del expediente. No reescriben el texto jurídico. La lista europea es más corta en dos nombres visibles. También es más larga en el tiempo.
Una baja no es una absolución
Salir de una prohibición de viaje y de una congelación europeas significa que esas medidas europeas se detienen. No significa que un tribunal haya hallado ilegal la inscripción original en cada capital. No hace desaparecer sanciones británicas, estadounidenses u otras nacionales. No significa que los bancos se apresuren a reabrir cada cuenta.
Los equipos de cumplimiento tratarán el cambio europeo como una jurisdicción. Seguirán teniendo que leer las listas británica y estadounidense, y posibles medidas letonas o estonias. Un nombre puede estar fuera de la lista de la UE y seguir congelado en otro sitio.
Por eso «liberado» es una palabra perezosa. Usmanov y Fridman están fuera de esta lista de la UE. No quedan, por ese solo hecho, limpios de cada restricción que importa a un banco en Fráncfort, París o Riga.
El resto de la máquina sigue en marcha
La lista individual es solo una vía. Las prohibiciones de importación energética, las restricciones financieras, los controles de exportación de bienes de campo de batalla y las medidas contra la base militar-industrial rusa están en otros instrumentos. Agence Europe señaló que la UE seguía preparando un paquete adicional amplio contra empresas ligadas a esa base, con mira a una reunión posterior del Consejo.
Si esos otros instrumentos siguen en vigor, la decisión del 22 de septiembre es una cicatriz política en la lista individual, no el desmontaje del sistema de sanciones a Rusia.
Si el lector solo ve los dos apellidos, la historia suena a derrumbe. Si solo ve «prorrogado hasta 2029», suena a endurecimiento. La versión exacta es el trueque: una renovación más larga, dos bajas de alto perfil, y el recordatorio de que la unanimidad sirve tanto para mantener sanciones como para abrir agujeros en ellas.
Qué vigilar después
El seguimiento nacional es la primera prueba. Letonia dijo que actuaría en casa. Estonia ha sido citada como quien estudia lo mismo. Si esas medidas aterrizan, el efecto práctico de la baja europea se encoge en los Estados bálticos aunque se levante la congelación a escala de la UE.
El litigio es la segunda prueba. El caso Fridman forma parte de la historia luxemburguesa en las crónicas. Futuras sentencias podrían sacar más nombres, o fracasar y dejar la lista como está.
La tercera prueba es el próximo paquete de inscripciones. Un reloj de tres años sobre los nombres existentes no impide a la UE añadir otros nuevos. Solo cambia cada cuánto los viejos vuelven a una pelea de veto.
Cómo decirlo limpio
La UE no acabó las sanciones a Rusia. Renovó la gran lista individual por tres años y, para lograrlo, sacó de ella a Usmanov y Fridman. Francia y Luxemburgo aparecen, en las crónicas, como las capitales que empujaron la excepción. Letonia retrasó el acuerdo, luego se apartó, y habló de recambios nacionales. Ucrania y otros miembros del este llamaron fea la señal.
Es una historia sobre cómo fabrica sanciones la UE, no una historia sobre Bruselas rindiéndose ante Rusia.
Fuentes: Reuters, 22 de septiembre de 2026; Agence Europe, 22 de septiembre de 2026; declaraciones del Consejo según esas crónicas.