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Calle de Kyiv al anochecer con bloques de pisos y cielo cubierto

En pocas palabras: El canciller alemán está en Kyiv con un paquete militar de unos 1.000 millones de euros, misiles y drones incluidos, y 350 millones para reforzar la red antes del invierno. El viaje es apoyo, no adhesión. Merz vende una asociación sin voto. Zelenskyy ya dijo que no. Las sirenas durante la visita no convierten el viaje en un despliegue secreto de la OTAN.

Estado de los hechos: Comprobado el 4 de octubre de 2026 con el despacho de POLITICO Europe de esa mañana. Las cifras del paquete las da un responsable alemán citado; son compromisos hasta que haya calendarios de entrega y trámite parlamentario. La ampliación sigue siendo una decisión de 27, no un apretón bilateral.

La visita bajo fuego

Merz llegó el 4 de octubre de 2026 en su primer viaje bilateral a Kyiv y el segundo como canciller, tras mayo de 2025 con dirigentes de Francia, el Reino Unido y Polonia. A diferencia de otras escalas occidentales, en las que Moscú se había contenido en gran medida al atacar la capital, sonaron sirenas. El alcalde Vitali Klitschko dijo que Rusia había golpeado la calzada del puente Norte. El sábado, el ministerio de Exteriores ruso advirtió a visitantes extranjeros y diplomáticos de que dejaran Kyiv.

Al llegar, Merz dijo: «Si no detenemos a Moscú, tarde o temprano la máquina de guerra rusa se volverá contra nosotros». Añadió que diría a Zelenskyy: «Puede seguir contando con nuestra ayuda». Días antes en Münster había vaticinado que el quinto invierno de la guerra sería probablemente «el más duro».

Lo que Berlín dice que lleva

Un responsable alemán dijo a POLITICO que Berlín dará un nuevo paquete militar de unos 1.000 millones de euros, con misiles, drones y tecnología satelital para golpear objetivos militares en Rusia. Alemania financiará también la producción masiva de interceptores contra drones a reacción, y enviará generadores, subestaciones y kits de reparación por 350 millones de euros para sostener la red frente a ataques a la luz y la calefacción.

Kyiv advirtió esta semana que se queda sin dinero para comprar armas y citó un agujero de 24.000 millones de euros. La Unión Europea aceleró un préstamo de 45.000 millones. Alemania ya es el mayor contribuyente europeo de apoyo financiero y militar.

El mes pasado, Boris Pistorius anunció el traslado de interceptores Patriot PAC-2 de las reservas alemanas y pidió a otros Estados que siguieran. Tras el intento de ataque con dron a un avión de carga ucraniano en Leipzig en agosto, que Alemania atribuyó a Rusia, Berlín dijo que sus servicios de inteligencia ayudarían con datos de puntería para ataques de largo alcance contra el aparato militar e industrial ruso. Merz sigue sin enviar misiles de crucero Taurus, al revés de lo que pedía en la oposición. Su Gobierno financia en cambio el armamento de largo alcance ucraniano. El jueves, Zelenskyy anunció una prueba exitosa del misil táctico FP-7.

La pelea europea que no se fue

Merz duda de que Ucrania pueda entrar en la UE en los próximos años. Ha propuesto una asociación: mercado único y escaños de observador en el Consejo, la Comisión y el Parlamento, sin voto. Zelenskyy lo rechazó y pide una adhesión «plena e igual». Un domingo bilateral no cierra un expediente de ampliación que necesita todas las capitales.

La ministra de Economía Katherina Reiche viajó con Merz, junto a representantes de una docena de empresas alemanas de energía, química y drones, a un foro económico germano-ucraniano el mismo día. Una llamada el miércoles entre Merz y Zelenskyy se centró en lograr más Patriot de aliados, Japón incluido, y munición para los F-16 usados contra drones a reacción.

El ministro Johann Wadephul, tras ver a Serguéi Lavrov en Nueva York, acogió una invitación estadounidense a Vladímir Putin al G20 de Miami en diciembre como posible apertura. El viernes dijo que el liderazgo ruso no muestra «ningún interés real» en acabar con lo que llamó fantasías de sometimiento y pretende seguir la guerra.

Lo que está claro

El domingo es material, dinero y red de invierno, más una pelea de adhesión sin cerrar. No es Ucrania en la UE este mes, ni Taurus en raíles ucranianos. Hay que mirar las entregas frente a las líneas de 1.000 millones y 350 millones, y si la asociación sigue siendo la oferta pública de Merz.

Fuentes: POLITICO Europe, 4 de octubre de 2026.