Es la cuarta subida del año y el nivel más alto desde finales de 2011. El consejo dice que los riesgos al alza de inflación señalados en agosto se están materializando, y deja la puerta abierta a otro aumento si hace falta.
No invente un consejo dividido, una subida de noviembre ya decidida ni un golpe en dólares exacto para cada hipoteca. El banco publicó una decisión unánime y una advertencia dependiente de los datos, no un próximo movimiento cerrado.
En pocas palabras: El RBA elevó el cash rate al 4,60 % el 29 de septiembre, con efecto el 30. Fue unánime y es la cuarta subida de 2026. Precios de la energía, el conflicto en Oriente Medio, costes ligados a la IA y presión de capacidad interna son los motivos citados. Otra subida es posible; no está decidida. Importa a quien tiene hipoteca o fija tipos australianos.
Estado de los hechos: Comprobado el 29 de septiembre de 2026 con la decisión de política monetaria del RBA (comunicado 2026-27) y la página del cash rate. La próxima actualización programada es a las 14:30 del 3 de noviembre de 2026. Los bancos pueden trasladar el movimiento a las hipotecas con retraso.
Qué decidió el consejo
El cash rate es el tipo overnight de Australia, la palanca principal del banco central para enfriar o sostener la economía. En su reunión, el Monetary Policy Board lo subió 25 puntos básicos, del 4,35 % al 4,60 %.
Un punto básico es una centésima de punto porcentual. Así que 25 puntos básicos son un cuarto de punto. En la web del banco, el nuevo objetivo rige desde el 30 de septiembre de 2026; la próxima actualización está fijada para el 3 de noviembre.
La decisión de hoy fue unánime. Algunas previsiones habían hablado de un voto dividido. El comunicado cierra ese rumor para esta reunión.
Por qué se movió el RBA
El consejo afirma que la inflación sigue elevada y que parte de los riesgos al alza señalados en agosto se están materializando. Cita un conflicto en Oriente Medio que se ha ampliado y precios globales de la energía mucho más altos de lo supuesto en las previsiones de agosto. También apunta a la demanda ligada a la IA, que empuja los precios mundiales de bienes tecnológicos, y a la presión sobre la capacidad interna.
Los contactos con empresas, el programa de enlace del banco, muestran firmas con presión de costes que ya suben precios o planean hacerlo. Las expectativas de inflación a corto plazo siguen elevadas. Los últimos datos de inflación en Australia fueron más fuertes de lo esperado en la reunión anterior.
La subida del combustible se ha trasladado en parte a otros bienes y servicios. Ese impulso se suma a la presión de capacidad ya presente. Dicho claro: la energía y la guerra no se quedan solo en la gasolinera.
Qué se enfría y qué no
El crecimiento de la producción se ha ralentizado, aunque el trimestre de junio fue un poco más fuerte de lo esperado en el margen. El gasto de los consumidores parece aflojar de forma gradual. Los precios de la vivienda han caído en la mayoría de las capitales y los nuevos préstamos hipotecarios han bajado de forma notable. El mercado laboral se ha suavizado en línea con lo esperado y los indicadores adelantados están en general estables.
La inversión empresarial y el crecimiento de la deuda de las empresas siguen fuertes. Ese desajuste importa. Los hogares y el pipeline inmobiliario se enfrían. Parte del tejido empresarial sigue lo bastante caliente como para inquietar a un consejo centrado en la inflación.
El consejo también señala la débil productividad y la incertidumbre sobre hasta dónde tirará a la baja el ajuste inmobiliario. Habla de escenarios en los que la inflación sea más alta y la actividad más baja de lo previsto. Es una lista de riesgos, no un diagnóstico de recesión como escenario base de este comunicado.
Qué viene después
El consejo dice que las tres subidas anteriores de 2026 ya han endurecido las condiciones financieras y que la economía parece estar frenando. Aun así juzgó que la inflación sigue demasiado alta y que hacía falta otro apriete para apoyar el regreso al objetivo en un plazo razonable.
Seguirá haciendo «lo que considere necesario», incluida otra subida del cash rate si hace falta. Es una puerta abierta, no una cita ya tomada. En el calendario del propio banco, la próxima ventana es el 3 de noviembre de 2026.
Para quien tiene una hipoteca variable o una línea de crédito empresarial, el mensaje es sencillo. El tipo oficial está en el 4,60 %. Los bancos fijan sus tipos al por menor por separado, así que el cambio en su cuota depende del traspaso de su entidad, no de una cifra inventada en un titular. Trate «los tipos ya van al 5 %» como especulación de mercado mientras el consejo no publique otro movimiento.
Fuentes: Decisión de política monetaria del RBA, 29 de septiembre de 2026; Página del cash rate del RBA.