El Tesoro sitúa ahora el superávit 2028/29 en 4.000 millones de dólares, frente a 2.600 millones del presupuesto de mayo. El crecimiento previsto de los precios de la vivienda el año que viene cae al 0,6 % desde el 4 %. Los riesgos siguen inclinados a un crecimiento más débil y una inflación más alta. Lean los libros como un informe mixto: mejoran las cuentas públicas; la economía sigue expuesta a choques.
En pocas palabras: El PREFU del 29 de septiembre retrasa la recuperación por el petróleo y sube el superávit previsto de 2028/29 (4.000 millones frente a 2.600). Willis mantiene mediados de 2029 tras retrasos del impuesto a los combustibles que cuestan cientos de millones. Un escenario de petróleo caro costaría unos 17.000 millones en cinco años. No den el superávit por cobrado.
Estado de los hechos: Comprobado el 29 de septiembre de 2026 con Newsroom y las declaraciones de Willis. La campaña puede cambiar el gasto. Petróleo y tipos soberanos pueden reescribir las tablas.
Mejores libros, recuperación más lenta
La primera línea del Tesoro es clara: una recuperación emergente se ha retrasado por el alza del petróleo. El paro alcanzó un pico algo más alto de lo esperado en mayo. Los precios nacionales de la vivienda ya no se prevén al alza del 4 % el año que viene; un 0,6 % sería aun así el primer repunte nacional en varios años.
En el lado del Estado, la contención del gasto y los ingresos fiscales adelantan la senda de superávit. El déficit estructural ha bajado con fuerza desde 2023/24. Willis dice que menores necesidades futuras de endeudamiento recortan 880 millones en costes de financiación en tres años. Advierte también que el Prefu no es licencia para un gran gasto.
Por qué no se adelantó la fecha del superávit
Las previsiones muestran un pequeño déficit en 2027/28, unos 834 millones, que podría tentar una meta más temprana. Willis señala el aplazamiento de las subidas del impuesto a los combustibles: 275 millones este año y 649 millones el siguiente, bastante para cerrar esa brecha. Dice que no contará con revisiones al alza futuras.
Esa elección política importa a los votantes. Un combustible más barato cerca de una elección tiene un precio fiscal. La promesa de superávit se queda a mediados de 2029 salvo que actualizaciones posteriores reescriban la aritmética.
La lista de riesgos que sigue ahí
El secretario del Tesoro Iain Rennie describe un mundo más propenso a choques: desastres, geopolítica, mercados. Si el petróleo se mantiene alto en lugar de bajar con los futuros, el impacto a cinco años es de unos 17.000 millones, con un PIB un 1,5 % por debajo de la base. El alza de tipos soberanos encarece la financiación privada y pública.
Entre los nuevos riesgos fiscales figura una factura de 10.000 a 15.000 millones del plan de capacidades de defensa a lo largo de décadas. Otro riesgo ligado a la seguridad está censurado. Las apuestas de productividad con IA en el sector público también llevan riesgos aún mal cuantificados. Hogares y mercados deben sostener a la vez la senda más limpia de superávit y las salvedades de petróleo y defensa.
Fuentes: Newsroom, la recuperación se frena en las previsiones preelectorales.