En pocas palabras: El PMI de servicios del ISM de septiembre de 2026 quedó en 54,9, 0,5 puntos por debajo del 55,4 de agosto, aún claramente por encima de la cota 50 que separa crecimiento y contracción. La actividad empresarial cayó a 56,5 desde 61,7. Los nuevos pedidos bajaron a 59,8 desde 60,9. El empleo subió a 50,1 desde 47,8, la primera lectura de expansión en tres meses. Los precios treparon a 74,0 desde 72,6, el máximo desde julio de 2022. Los atrasos quedaron en 56,6. Los nuevos pedidos de exportación cayeron a 46,9, en contracción. Steve Miller preside la encuesta. El combustible lleva ocho meses al alza; los productos de memoria, nueve.
Estado de los hechos: Comprobado el 6 de octubre de 2026 con el informe ISM Services PMI de septiembre de 2026 publicado vía PR Newswire el 5 de octubre de 2026. Revisiones posteriores del ISM, datos de empleo y mensajes de la Fed pueden seguir moviendo la lectura de mercado en torno a este número.
Qué mide de verdad un PMI de servicios
El PMI de servicios del ISM es un índice de difusión construido con gestores de compras de industrias no manufactureras: finanzas, sanidad, comercio, logística, hostelería y el resto de una economía estadounidense dominada por los servicios. Por encima de 50, más encuestados vieron expansión que contracción ese mes. Por debajo, hay contracción. El índice principal mezcla varios componentes, así que una línea blanda puede tirar del total aunque otras sigan calientes.
El 54,9 de septiembre es más tibio que el 55,4 de agosto, pero sigue sólido en expansión. Es el 27º mes consecutivo por encima de 50. Los mercados que querían un derrumbe recesivo no lo obtuvieron. Tampoco quienes buscaban una desinflación limpia, porque el índice de precios saltó otra vez a terreno incómodo.
La actividad y los pedidos se enfrían; la contratación repunta
La actividad empresarial, que sigue lo ocupadas que dicen estar las firmas, bajó de 61,7 a 56,5. Sigue siendo expansión, solo menos exuberante que el impulso del mes anterior. Los nuevos pedidos pasaron de 60,9 a 59,8, otra desaceleración suave que mantiene la demanda por encima del umbral de equilibrio.
El empleo es la línea que citarán los operadores. Subió de 47,8 a 50,1 y cruzó a expansión por primera vez en tres meses. Un solo tick por encima de 50 no es un boom de contrataciones. Sí rompe una racha corta de cautela laboral en servicios y debilita la idea de un sector que ya despide en línea recta.
Los atrasos de pedidos quedaron en 56,6: el trabajo pendiente sigue acumulándose para más empresas que al contrario. Eso puede sostener contrataciones y compras futuras aunque el PMI general baje unas décimas.
Los precios siguen siendo el punto sensible
El índice de precios subió a 74,0 desde 72,6, el más alto desde julio de 2022. En lenguaje PMI, eso significa que una amplia mayoría de encuestados dice pagar más, no que el IPC oficial haya saltado en la misma cuantía. Aun así, una lectura de precios en la zona media de los 70 en servicios es el tipo de dato que los observadores de la Fed marcan cuando temen una inflación pegajosa en salarios, seguros y otros costes difíciles de recortar.
El informe presidido por Steve Miller también señaló materias primas que no ayudan al alivio de costes. El combustible lleva ocho meses consecutivos al alza. Los productos de memoria, nueve. Son señales de coste de proveedores dentro de la encuesta, no series oficiales de inflación, pero ayudan a explicar por qué el componente de precios se resiste a enfriarse.
La exportación sigue siendo el punto flojo
Los nuevos pedidos de exportación cayeron a 46,9, una lectura de contracción. La demanda interna de servicios puede expandirse mientras se ablanda la demanda extranjera de servicios de EE. UU. Ese desfase importa para turismo, logística y trabajos profesionales transfronterizos. No es lo mismo que una recesión doméstica de servicios.
Quien baje del titular 54,9 hasta la línea de exportación verá por qué algunos escritorios siguen hablando de crecimiento desigual. La desigualdad es real. Tampoco da licencia para reescribir todo el informe como un desplome.
Cómo están las cosas
El PMI de servicios de septiembre muestra una economía de servicios que sigue expandiéndose, contrata un poco más y paga precios más altos. La actividad y los nuevos pedidos se enfriaron desde niveles fuertes de agosto. Los pedidos de exportación se contrajeron. Las subidas del combustible y de los productos de memoria alargan la historia de costes.
Esto no es una lectura de recesión. No es una decisión de tipos de la Reserva Federal. Las publicaciones que convierten un PMI de servicios en prueba de colapso inminente, o en prueba de que la inflación ha terminado, se saltan lo que dijo de verdad la encuesta. Habrá que ver el próximo ISM de servicios, el IPC y el PCE oficiales, y a los miembros de la Fed para ver cómo se cotiza este cruce 54,9 / 74,0. Por ahora, el crecimiento se mantuvo por encima de 50 y los precios no cedieron.
Fuentes: PR Newswire / Institute for Supply Management, 5 de octubre de 2026.